Las diez mejores fotos astronómicas de la historia

Robert Nemiroff, quien junto con Jerry Bonnell lleva publicando la Imagen Astronómica del Día desde el 16 de junio de 1995, ha escogido sus diez fotografías astronómicas favoritas de la historia en homenaje a las 100 horas de astronomía que se están celebrando desde hoy hasta el día 5; se pueden ver en All-time top 10 astronomy pictures.

Las conexiones se iniciarán a las 10.00 del próximo 3 de abril desde el telescopio Gemini en Hawai (EE UU) y finalizarán a las 10.00 del 4 de abril, con una conexión con el observatorio Palomar, también en Estados Unidos. España realiza una enorme contribución al proyecto, ya que participa con 11 conexiones, incluyendo retransmisiones desde telescopios ópticos en el Observatorio del Roque de los Muchachos (La Palma), el Observatorio del Teide (Tenerife), el Observatorio de Calar Alto (Almería), el radiotelescopio de 30 metros de IRAM (Granada), así como conexiones a los satélites XMM-Newton (rayos X) e INTEGRAL (rayos gamma) desde el Centro Europeo de Astronomía Espacial (Madrid).

Para ver el listado completo de observatorios y los horarios de las conexiones, visita la página oficial del proyecto (en inglés).

Fuente: Microsiervos y ElPaís.es

Algunas cosas sobre el telescopio

En mayo de 1610 el catedrático de Matemáticas de la universidad de Padua, Galileo Galilei, publicó en Venecia un librito, apenas 30 páginas en latín, titulado Sidereus Nuncius (Mensajero Sideral). El éxito de este tratadillo fue inmediato, los 550 ejemplares de la edición se vendieron en pocos días, también lógico y natural. Daba noticia del nuevo aspecto que los cielos ofrecían cuando se observaban con un nuevo y original instrumento que aproximaba y agrandaba los objetos lejanos: la Luna no era lisa pues mostraba montañas y valles, muchas y nuevas estrellas aparecían donde antes sólo había oscuridad, la Vía Láctea no era una mancha lechosa, sino un conjunto casi infinito de pequeños puntos luminosos, y el planeta Júpiter ya no estaba sólo, sino acompañado por cuatro pequeños puntos que giraban a su alrededor. Todas estas novedades las había podido contemplar Galileo entre el otoño de 1609 y los dos primeros meses de 1610, gracias a un perspicilli, telescopio, construido por el propio matemático.

La aparición del Sidereus Nuncius representó uno de los momentos decisivos en la historia de la ciencia, pues las nuevas imágenes celestes que presentaba echaban por tierra convicciones seculares y lanzaban a la Europa culta a un torbellino de debates. Por otro lado, un tosco tubo con dos lentes de escasa calidad se había convertido, en manos de un hombre de ingenio, quizás en el más perturbador y revolucionario instrumento científico de todos los tiempos.

La consecuencia casi inmediata es que numerosos astrónomos europeos procuraron hacerse con ejemplares de ese nuevo instrumento óptico. Antes de concluir 1610 ya constan, por ejemplo, las observaciones realizadas empleando telescopios por jesuitas del Colegio Romano o del convento de San Antón en Lisboa.

Un mérito "merced a la gracia de Dios"

Por otro lado, pronto se suscitó la polémica sobre la identidad del inventor. Aunque Galileo se atribuyó ese mérito, "merced a la gracia de Dios que primero me iluminó el entendimiento", según sus propias palabras, hoy se conoce con certeza que ejemplares de telescopios fueron fabricados en distintos lugares de Europa por maestros constructores de "visorios" o gafas desde los últimos años del siglo XVI. Ya en 1618 un discípulo de Galileo llamado Girolamo Sirtori y autor del primer tratado sobre telescopios, Telescopium sive Ars perficiendi novum illud Galilaei visorium instrumentum ad Sydera, comenta en esta obra la dificultad de determinar quién había sido el inventor y rechaza que lo fueran ciertos holandeses, como Hans Lippershey, Jacob Metius o Zacarías Jansen, pues tiene constancia de la existencia de constructores anteriores. Así, afirma que él había conocido en Barcelona a Joan Roget, perteneciente a una familia de constructores de telescopios que llevaba varias décadas en esa labor, y que el maestro catalán le había permitido examinar uno de los telescopios que había fabricado hacía ya bastantes años.

Es aún más sorprendente e intrigante lo que afirma Sirtori unas páginas más adelante: cuando en 1611 midió las lentes del telescopio que poseía el archiduque de Baviera Maximiliano I y que había sido fabricado por Galileo comprobó que eran idénticas a las del telescopio construido por Roget bastantes años antes.

"Constructor de visorios"

Posiblemente nunca se pueda determinar quién fue el primer "maestro constructor de visorios" que tuvo la ocurrencia de colocar una lente delante de otra y comprobar los resultados al alejarlas o aproximarlas, pero sí sabemos que en la segunda década del siglo XVII se fabricaban telescopios de distintos tamaños en las principales ciudades europeas. Una de las referencias más claras sobre este tema se encuentra en el Diálogo IV En que se trata de los antojos visorios o cañones con que se alcanza a ver a distancia de muchas leguas contenido en la obra Uso de los antojos para todo género de vista, escrita por el licenciado cordobés Benito Daza de Valdés y publicada en Sevilla en 1623. En este texto, el segundo que se escribió en Europa sobre telescopios, el autor muestra un taller sevillano en el que se fabricaban telescopios de doce tamaños diferentes, desde el pequeño de "cuatro dedos de largo" hasta el de "cuatro varas", en función de la lejanía del objeto que se quisiera observar.

Los telescopios utilizados por los astrónomos se montaban en tubos de cartón o de madera, frecuentemente forrados en piel o tela. Los burgueses ricos, los nobles y los príncipes muy pronto se hicieron con bellos y lujosos instrumentos con monturas metálicas, pagando por ellos elevadas cantidades, unas veces para adornar sus gabinetes, otras para ofrecerlos como exquisitos presentes a los personajes más poderosos, como Felipe III, Paulo V o Cosme de Médicis.

Fuente: El País Digital

Exoplanetas: 344 y contando

Exoplanet.eu es una enciclopedia de planetas extrasolares: en su catálogo hay ya más de 344 planetas detectados más allá de nuestro Sistema Solar; no podemos llegar todavía a ellos, pero más les vale a las generaciones venideras (aunque tienen 5.000 millones de años de margen todavía hasta que nuestro Sol agote todo su hidrógeno). Los nombres de estos exoplanetas no son gran cosa: HD 60532c, ChaHa8b y cosas así (ningún Megalón 14 a la vista, vamos).

El criterio para incluirlos en la lista es que hayan sido detectados y publicados en trabajos científicos, revistas o conferencias; además de eso deben tener como máximo 13 veces la masa de Júpiter. Esto pone el límite a lo que puede ser un planeta gigante o una estrella en plena formación, aunque la diferencia a veces no está muy clara (algunos planetas se consideran «estrellas fallidas»).

Uno de los exoplanetas más grandes se llama CT Cha b: tiene 24 veces el diámetro de la Tierra y es más grande que Júpiter; fue descubierto en 2008. CoRoT-7 b es uno de los más pequeñitos, con un diámetro tan solo el doble que la Tierra y 11 veces nuestra masa; se descubrió ya en 2009. De muchos planetas se desconocen incluso estos datos básicos pues están tan lejos que es muy difícil observarlos.

Fuente: Microsiervos

Lanzadera rompiendo la barrera del sonido

Fotografía en la que se ve el momento en que la lanzadera espacial rompe la barrera del sonido.
En ella podemos ver el halo de condensación que se forma en el momento de alcanzar la velocidad del sonido. El halo se forma justo detrás de la cabina de la tripulación.

Comienza a funcionar el telescopio que busca luz de galaxias lejanas


El Gran Telescopio de Canarias (GTC), ubicado en el Roque de los Muchachos, en la isla de La Palma, ha empezado a funcionar. Medio centenar de proyectos de investigación han sido seleccionados en la primera tanda de trabajo -desde marzo hasta agosto de este año- con el nuevo observatorio, aunque de momento sólo tiene una cámara, Osiris, y continúan las operaciones de puesta a punto del telescopio. "Por ahora repartimos el tiempo científico y técnico al 50%", explica Pedro Álvarez, director de Grantecan, la empresa pública responsable de hacer el GTC. "En el próximo semestre el tiempo científico será ya el 75%". Una segunda cámara, CanariCam (desarrollada por la Universidad de Florida, EE UU), está lista y será operativa el año que viene, según el plan; la tercera, Emir, estará para 2011-2012. La inauguración oficial del GTC será en el próximo julio. El enorme telescopio tiene un espejo de 10,40 metros de diámetro, formado por 36 segmentos hexagonales en lugar de una superficie única.

Los telescopios de este tamaño permiten captar mucha más luz de los astros que los que son más pequeños, lo que supone para los astrónomos ver cuerpos celestes de escasa luminosidad porque están muy lejos o porque intrínsecamente emiten poca luz. Las galaxias lejanísimas, los sistemas planetarios alrededor de estrellas diferentes del Sol y las estructuras finas de multitud de astros y conjuntos de astros son su objetivo. Por supuesto, los expertos diseñan y construyen cámaras y detectores especiales para estos grandes telescopios.

El GTC, estrenado con seis años de retraso sobre los planes iniciales, se ha abierto ahora para los científicos tras haberse completado su espejo, que sólo tenía 12 segmentos cuando se celebró con todos los honores, en julio de 2007, su primera luz, es decir, la primera operación de enfocarlo al cielo. Ahora sus responsables enseñan con orgullo la gran máquina científica, cuyo coste asciende a 104 millones de euros. "Los fondos para el GTC se aprobaron en 1998 y la construcción comenzó en 2000", recuerda Francisco Sánchez, director del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC). Luego se fueron complicando las cosas y los retrasos fueron inevitables.

La fabricación y pulido de los espejos han tenido en vilo a los expertos del GTC y los problemas de la cúpula aún no se han solventado del todo (no se abre completamente la persiana central y las ventanas laterales se mantienen cerradas). Pero el telescopio funciona, pese a la complejidad de sus sistemas.

El 70% del GTC ha sido desarrollado y construido por empresas españolas, destacan sus responsables, con gran orgullo de Garmendia, que indica el efecto tecnológico que el trabajo de I+D debe tener en la industria. El 30% restante ha sido de contratación extranjera, sobre todo para los espejos.

Pero el entusiasmo de sus responsables al ver por fin el telescopio iniciando su operación es patente. El GTC llega a la astronomía internacional cuando ya hay una docena de su mismo rango (ocho-diez metros) funcionando en Chile y en Hawai. El primero, el Keck I, similar al GTC por su espejo segmentado, empezó a observar el cielo en 1991 y en los años siguientes se fueron sumando otros, como el Keck II y el Subaru japonés, también en Hawai, los VLT del Observatorio Europeo Austral (en Chile), el Large Binocular Telesope o los Gemini (uno mirando el cielo del hemisferio Sur y otro el del Norte).

Cabe pensar que en esos años se ha hecho la mayor parte de las investigaciones obvias, las que todo el mundo esperaba hacer con estos nuevos observatorios de espejo de gran tamaño. ¿Qué nichos de descubrimiento busca el GTC? "Las diferencias las van a marcar los instrumentos innovadores, con nuevas capacidades, y creo que los del GTC van a aportar algo nuevo, porque en lo difícil ahora competimos todos", explica Álvarez.

Carlos Martínez, subdirector del IAC, subraya que la superficie del espejo del GTC es la mayor del mundo en este tipo de telescopios, y eso cuenta.

De momento, el GTC cuenta con Osiris, un sistema de imagen y espectrógrafo con filtros sintonizables, que puede dar una gran ventaja a los astrónomos que lo usen. "Ningún otro telescopio de este tamaño tiene una cámara así", continúa Álvarez. "También CanariCam, de infrarrojo, es muy avanzada, incluso tiene más sensibilidad que la equivalente del Gemini. Y Emir no tiene uno parecido en funcionamiento, aunque está en construcción un instrumento similar para los VLT".

Los científicos explotan estos grandes telescopios, pero ya están pensando en los siguientes y tras esta generación de los ocho-diez metros de diámetro. La idea es hacer observatorios con espejo de algunas decenas de metros: 30 en el proyecto estadounidense y 42 en el europeo.

España ha presentado el Roque de los Muchachos como una ubicación idónea para ese futuro telescopio gigante, o ELT (siglas en inglés de telescopio extremadamente grande), cuyo proyecto está preparando el ESO, que, de momento, mira hacia Chile, donde están sus observatorios actuales, para ubicar la futura instalación.

Fuente: El País versión digital

La Hora del Planeta: 28 de marzo 20:30 horas



El próximo 28 de marzo, a las 20:30, tienes una cita con el Planeta para demostrar que la lucha contra el Cambio Climático es posible. Esta iniciativa de WWF involucrará a los gobiernos, ciudadanos y empresas en una acción conjunta para llamar la atención sobre los efectos del calentamiento global. Hasta ahora, más de 1.000 ciudades se han comprometido a apagar las luces de sus edificios más emblemáticos.
la iniciativa de WWF que consistirá en un "apagón mundial simbólico" al que ya se han sumado más de 1.000 ciudades, que apagarán a la misma hora edificios y monumentos emblemáticos como muestra de que se puede actuar de manera coordinada. En España, apagarán sus luces la Cibeles, la Puerta de Alcalá, la Alhambra, la Torre Agbar o el Museo Guggenheim de Bilbao, entre otros muchos monumentos y edificios representativos. Además, participan en la campaña diferentes personalidades del mundo de la cultura y el deporte como Nelly Furtado, el Rey de Suecia, el Premio Nobel de la Paz, Desmond Tutu, Cate Blanchet, Miguel Bosé, Sergio Dalma, Raphael o José Coronado, que pedirán la participación ciudadana.

Con el objetivo final de comprometer a los gobiernos ante la Conferencia sobre Cambio Climático de Conpenhague (Diciembre 2009), la iniciativa de WWF consistirá en un "apagón mundial simbólico" al que ya se han sumado más de 1.000 ciudades, que apagarán a la misma hora edificios y monumentos emblemáticos como muestra de que se puede actuar de manera coordinada. En España, apagarán sus luces la Cibeles, la Puerta de Alcalá, la Alhambra, la Torre Agbar o el Museo Guggenheim de Bilbao, entre otros muchos monumentos y edificios representativos. Además, participan en la campaña diferentes personalidades del mundo de la cultura y el deporte como Nelly Furtado, el Rey de Suecia, el Premio Nobel de la Paz, Desmond Tutu, Cate Blanchet, Miguel Bosé, Sergio Dalma, Raphael o José Coronado, que pedirán la participación ciudadana.

Aún estamos a tiempo de actuar contra el cambio climático. ¡Colabora!

Enlace oficial de la campaña: WWF España